n. de la T.: perdonen mis lectores la falta de tildes, pero estoy en un teclado britanico y, como sabe cualquiera que haya lidiado con ellos alguna vez, no las tengo nada a mano.
Hay ciudades que no duermen. Pero Londres si que duerme. Duerme mucho y bien, ya que se acuesta bastante temprano (a veces demasiado para mi). Duerme envuelta en niebla, como le gusta arroparse, barriendo con ella a las gentes de sus calles. A veces Londres llama, pero nunca dos veces. A veces Londres no duerme; tiene pesadillas. Me he dado cuenta de que las pesadillas de Londres no son tan distintas como las de otros lugares… parece que en todas partes, a su manera, brilla el Sol.
La luz es gris. Para compensarlo, el metro va por colores. Los colores Londres los tiene de puertas para dentro o los guarda bajo tierra…
No podia perder la oportunidad de escribir desde aqui
me voy al metro!

